Portfolio. Otoño (colectivo)

A finales del mes de septiembre, el día 21, comienza el otoño.   Vamos a dedicar el “Portfolio” a una exposición colectiva, por parte de los miembros del Grupo Fotográfico Skylight Argazki Taldea de Balmaseda, dedicada al otoño.


En esta época, los paisajes se tornan ocres y tenemos menos horas de luz con un tiempo más variable.    La luz solar incide sobre la Tierra en un ángulo más rasante, lo que provoca que las sombras sean más acentuadas.

Es una estación muy apropiada para la fotografía de paisajes.    Los árboles pierden su cubierta y el suelo está alfombrado de hojas secas.

En esta estación, que dura 89 días y 20 horas, entre los días comprendidos del 21 de septiembre al 20 de diciembre, el “momento” fotográfico más importante se sitúa entre el 1 y el 20 de noviembre, dependiendo de la climatología, o lo que es lo mismo, en el momento que comienza a hacer frío, es cuando los árboles tornan su color verde por el ocre, para luego perder sus hojas.

Hemos aprovechado las fechas señaladas para realizar la colección de fotografías que os mostramos, porque luego, en el mes siguiente, tendremos a nuestra disposición los paisajes nevados.


En este Porfolio puedes observar los diferentes puntos de vista sobre el tema que te ofrecen los socios del Grupo Fotográfico Skylight Argazki Taldea de Balmaseda.


Os animamos a realizar alguna fotografía, ahora que todavía está disponible el paisaje otoñal y enviarnosla para que la publiquemos en la revista.    Procurar que las fotografías sean realizadas con cámara fotográfica, ya que los móviles, aunque tengan “no sé cuantos” megapixells no son herramientas apropiadas para la práctica de la fotografía y no es necesario disponer de una cámara fotográfica reflex de última generación para hacer buenas fotografías, es suficiente con poseer buen gusto y no tener miedo al fracaso, al menos al principio.

Portfolio. Primavera (colectivo)

En el mes de marzo, entre los días 20 y 21 comienza la primavera.    Ésta, es la estación en la que las zonas templadas del planeta sirven de transición entre los fríos del invierno y el calor del verano.    El término “primavera” proviene de “prima” (primer) y “vera” (verdor).

Primeros brotes.

Es la época del año en la que se manifiestan, de manera más evidente, los procesos de nacimiento y crecimiento de cualquier forma de vida.    Las semillas rompen su envoltorio para crecer hacia la luz, las hojas y las flores estallan en las ramas para crear ese color verde característico del periodo estacional, las primeras flores asoman, etc.

En esta estación nos animamos a salir más, pasear o hacer excursiones por el campo y quizás, alguno tenga la suerte de poder hacer unas pequeñas vacaciones.    En cualquier caso, es una época propicia para hacer fotografías, porque todo a nuestro alrededor es alegría, en una amalgama de colores y renacimiento a la vida en todas las especies.    Los días se hacen más largos lo que nos proporciona más tiempo para realizar actividades al aire libre.


Las fotografías de paisajes en primavera son muy expresivas, al incidir el Sol sobre la Tierra en un ángulo favorable (unos 45º) y la atmósfera todavía está limpia, que luego se “cargará” con los calores del verano, apareciendo la bruma que difumina las montañas.

En cuanto a la fotografía de retrato ocurre otro tanto, al incidir la luz del Sol de forma diagonal, la iluminación del rostro es muy favorecedora, creando volumen.

Los fotógrafos del Grupo Fotográfico Skylight Argazki Taldea hemos realizado una serie de fotografías con aire primaveral, que presentamos en este porfolio.

Animamos a todos a salir al campo, hacer excursiones, realizar fotografías de las flores, paisajes y retratos de los amigos y amigas y luego enviarlas a la revista, de forma que podamos ver los logros fotográficos de cada uno de nuestros lectores y así, con las fotos recibidas con los colores de la primavera, haremos una exposición “Porfolio” con las obras de los lectores.
Feliz primavera fotográfica a todos.

Reportajes. Ciudad de Frías.

Tras nuestra estancia fotográfica en la vecina localidad de Poza de la sal, llegamos a la Ciudad de Frías con tiempo suficiente para tomar algún refrigerio y un pequeño paseo por sus calles, antes de la hora de comer.

Vista panorámica de Frías. Autor: Pikizu.

Tras comer y una animada sobremesa, donde se tratan los temas fotográficos entre los excursionistas, se planifica la visita de la tarde.    Comentamos, en este momento, que Frías está habitado desde poco antes del año 1000, momento en que, tras la reconquista, se repuebla la zona.

Ciudad de Frías. Fotografía tratada. Autor: Pikizu.

En los años siguiente, muy convulsos, quedaron incorporados al Reino de Navarra, cuyo rey Sancho III el Mayor gobierna la zona desde la vecina localidad de Oña, hasta el año 1054, tras la batalla de Atapuerca, volverá a la jurisdicción de la corona de Castilla.    Durante gran parte del siglo XI tuvo grandes disputas con Don Diego López de Haro, Señor de Vizcaya.

Ciudad de Frías.

En el siglo XII, el rey castellano Alfonso VIII favoreció mucho el desarrollo de la zona y en el año 1202 le fue concedido el Fuero de Logroño, convirtiéndose en Villa (exactamente igual que a nuestra Villa de Balmaseda se le había concedido tres años antes, en el año 1199).

Por esta fecha ya se había construído el imponente puente sobre el río Ebro, así como el castillo y las murallas que defendían la Villa y al darle Fuero, tenían derecho a hacer un mercado semanal.    Como consecuencia de los especiales privilegios otorgados a los de la Muela, Frías se dividirá en dos barrios contrapuestos: el de arriba incómodo, frío y apiñado, pero de viviendas muy codiciadas.

El de abajo, resguardado y refugio de forasteros, entre ellos los judíos, tan numerosos que pronto habrá que construir la iglesia gótica de San Vítores para atenderlos.    En el siglo XIV, los Velasco que gobernaban Medina de Pomar y Montealegre se hacen con el castillo de Frías, sometiendo a sus habitantes y exigiendo el pago de impuestos.

El pueblo protesta por la pérdida de sus libertades y el no respeto de los privilegios forales. Incluso se enfrentará a los nuevos señores (como lo recuerda la actual “Fiesta del Capitán”), pero no servirá de nada.   Frías quedara por varios siglos como lugar de señorío hasta que en 1811 vuelve a recuperar la antigua libertad municipal que Alfonso VIII le otorgara en el Fuero de aquel lejano año de 1202.

Frías se convirtio en capital de las 45 aldeas del Valle y siguió siéndolo hasta 1728, en que se independizaron para tener como capital a Quintana Martín Galíndez.   Sólo se quedará con Tobera y Quintanaseca, como sigue en la actualidad.

Tras conocer la historia del lugar que vamos a visitar, nos encaminamos hacia sus calles, plazas y monumentos.    Ascendemos por la calle que nos lleva al Ayuntamiento y, poco después, a la iglesia de San Vicente, ubicada en un extremo del cortado rocoso, estando al otro extremo el castillo de Frías.    Entre ambos hay un extenso parque cerrado por las murallas.    Paseamos por esta zona haciendo numerosas fotografías, en especial del castillo, aunque en nuestra mala suerte, estaba cerrado al público ese día.


Descendimos de lo alto de la ciudad para encaminarnos a una zona alejada desde donde poder fotografiar el conjunto en su totalidad, sobre todo, las casas colgadas.    Al estar la ciudad situada sobre una gran roca, los habitantes construyeron sus casas en el mismo borde la la roca, al igual que en la ciudad de Cuenca.


Nuestro último destino fotográfico fue el puente sobre el río Ebro al filo del atardecer.    Al estar el puente nuevo, por donde pasa todo el tráfico rodado, tan junto al antiguo, tuvimos que buscar la mejor ubicación para realizar nuestras fotografías.    Y tras esto, anocheció y volvimos a nuestra Villa de Balmaseda.

Reportajes. Poza de la Sal.

En el mes de febrero, los socios del Grupo Fotográfico Skylight Argazki Taldea realizamos una excursión fotográfica a dos poblaciones cercanas, en la provincia de Burgos.    Se trata de dos conjuntos monumentales medievales, dotadas ambas de castillo: Poza de la Sal y la Ciudad de Frías.

Autor: Pikizu.

Puesto que hemos recogido una gran cantidad de material fotográfico y, con el fin de que el artículo no se haga demasiado extenso, dividimos la excursión en dos partes diferenciadas, una será la visita a Poza de la Sal, su castillo y las salinas y el siguiente lo dedicaremos a la Ciudad de Frías.

Autor: Pikizu.

Salimos pronto, al amanecer, para aprovechar el día, puesto que el viaje dura algo más de una hora y nos interesaba fotografiar con las primeras luces, evitando las duras luces del mediodía.

Autor: Pikizu.

Llegamos a Poza de la Sal, pueblo natal del doctor Félix Rodríguez de la Fuente, sobre las 9:30 comenzando inmediatamente a hacer fotos de la plaza y sus calles, con unos edificios muy antiguos, dotados de pórticos de madera y el suelo de sus calles empedrado.

Era un deleite poder hacer fotos en tan magnífico lugar, con sus calles, a tan temprana hora, totalmente desiertas.    Después de visitar el centro urbano: la Plaza Nueva, la Plaza Vieja, la iglesia de San Cosme y San Damián, el Ayuntamiento y sus estrechas callejuelas, comenzamos la ascensión al castillo, situado en un alto sobre la población.


A medio camino, encontramos un torreón adosado a una muralla, a través del cual se accede a un camino que asciende hasta el castillo, construido a comienzos del siglo XII.    Éste, conserva todos sus muros y torreones en buen estado y la vista desde la base le hace imponente.


Tras atravesar la entrada a la muralla exterior entre dos torreones, comenzamos a ascender hacia el castillo por un camino en zigzag excavado en la roca, flanqueado por unos postes unidos por cadenas para facilitar la escalada.    La entrada al castillo se hace por una pequeña puerta de arco ojival que da acceso a un túnel que hay que atravesar, para salir por el lado posterior.   Tras atravesar una puerta de rejilla, encontramos unas escaleras que nos llevan a las almenas.

Es un espectáculo contemplar, desde lo alto de las almenas del castillo, el basto paisaje que se extiende a nuestros pies.    Vemos la población de Poza de la Sal a “vista de águila” y al fondo una extensa llanura que nos muestra la comarca de La Bureba.

Tras las pertinentes sesiones fotográficas desde todos los puntos de vista posibles (manías de fotógrafos), comenzamos el descenso del castillo, pero esta vez lo hacemos por la ladera contraria, por una sinuosa y estrecha carretera que nos lleva a las Salinas.
Se tienen noticias de la explotación del salero desde la II Edad del Hierro, hacia el año 350 a. C., pero fueron los romanos los que nuevas técnicas para la extracción de la sal, elemento de gran importancia para la economía, como prueba que durante todos estos siglo la propiedad y su explotación han sido propiedad de los Monasterios y los nobles de Castilla.   Debido a la importancia de la sal, la Corona siempre tuvo propiedades en la salinas, y este aspecto se unió al monopolio sobre la venta de sal establecido por Felipe II en 1564 que perduró hasta 1868, momento en el que cae la monarquía de los Borbones con Isabel II.

Autor: Pikizu.

El Salero de Poza ocupa una gran superficie encajado en el fondo del diapiro, fenómeno geológico que provocó un importante yacimiento salino en el subsuelo.

Reportajes. El Flych de Zumaia.

En primer lugar explicar lo que el el “Flysch”.    Se trata de una formación geológica de unos 60 millones de años de duración (desde hace unos 110 millones de años hasta hace unos 50), de capas superpuestas, una de roca dura y otra blanda, muy finas y que dan la sensación de tratarse de hojas de un libro.

Autor: Pikizu.

Por el efecto de las mareas y las olas, las capas blandas se han ido degradando, quedando tan sólo las finas capas de roca dura.    El efecto, es especialmente visible con marea baja y más aun con las mareas vivas en las que el mar se retira considerablemente de la costa.

“Desde un punto de vista científico, la relación entre la sedimentación marina profunda (Flysch) y el plegamiento de dichos sedimentos una vez convertidos en rocas, permite conocer en detalle la edad de la formación de los Pirineos y de los montes vascos”. (Ruta del Flysch).

Autor: Pikizu.

Formación geológica del Flysch que queda al descubierto con la marea baja en la Playa de Izurun de Zumaia. Autor: PIkizu.

Las fotografías están realizadas en la playa de Izurun, en Zumaia, a los pies de la Ermita de San Telmo.    Desde la misma ermita continú un camino que lleva a lo largo de “la barra”, un alto acantilado que cierra la Playa de Izurun, desde donde podremos observar el Flysch, finalizando en la Playa de Algorri.

Playa de Irurzun. Zumaia. Autor: Pikizu.

Ermita de San Telmo. Zumaia. Autor: PIkizu.

Hay que tener mucho cuidado con las mareas. Antes de adentrarnos en la costa para visitar o fotografiar el Flysch, hay que asegurarse de los horarios de las mareas de ese día, sobre todo si tenemos intención de caminar un rato siguiendo la costa.   Se puede iniciar el paseo un par de horas antes de la marea baja, y regresar dos horas después de la marea baja, cuando comienza a subir.   De esta manera tendremos cuatro horas para visitar esta maravilla de la naturaleza.    Es muy importante saber que no en todas partes hay vías de escape por las que salir del empinado acantilado y ponerse a salvo cuando sube la marea.

Autor: Pikizu.

Esta formación geológica se extiende por toda la costa desde Mutriku y Zumaia hasta Deva, pudiendo recorrerla en varios tramos, aunque no se pueda recorrer todo de forma continua, pues el acantilado tiene muchas irregularidades, desembocaduras de ríos…    Hay una ruta que recorre toda la costa de la provincia de Gipuzkoa,   Un tramo del GR-121, corresponde con esta localización.

Autor: Pikizu.

“Atendiendo a la definición de Gómez de Llarena, el primer geólogo en aplicar el término en la costa de Gipuzkoa, el nombre de Flysch, deriva del verbo alemán fliessen = fluir, deslizar.     Un ejemplo lo constituyen las masas de agua cargadas de sedimentos: arcilla, limo, arena e incluso cantos de diferentes tamaños, que se mueven por la fuerza de la gravedad y viajan a gran velocidad por el fondo de lagos, mares y océanos. Estos flujos se pueden formar en épocas de lluvias intensas y grandes avenidas de los ríos, que empujan los sedimentos hasta las llanuras del fondo del mar. Las tormentas en la costa y los terremotos también pueden desencadenar estos procesos.    Las rocas que forman el Flysch se caracterizan por una alternancia muy regular de capas duras, por lo general de areniscas calizas, con otras blandas, de margas y arcillas. El flysch de la costa vasca se compone por ello de sedimentos depositados en el fondo del mar hace millones de años, y que posteriormente los movimientos tectónicos han levantado, estratos que finalmente la acción del mar ha puesto al descubierto. Actualmente, el término Flysch va siendo reemplazado por el de Turbidita”.    (Ruta del Flysch)

Es fácil encontrarse con una gran número de fotógrafos que aprovechan la marea baja para fotografiar el Flysch. Autor: Pikizu.

INFORMACIÓN:
Página web: Ruta del Flysch (Premio Euskadi turismo 2010)
http://www.flysch.com/

Photoshop. Marca de agua.

Cuando subimos nuestras fotos a Internet, éstas quedan expuestas a que cualquier persona pueda descargarlas y utilizarlas a su antojo, incluso hacerlas pasar como fotos suyas.    Habréis podido observar en en nuestras páginas, que la mayoría de las fotos llevan una inscripción transparente con el nombre de la revista “fotoskylight.wordpress.com”.
En este sencillo tutorial vamos a explicar la forma de insertar esta “marca de agua” en tus fotos con el nombre que tu elijas.

PASO 01.
En primer lugar abriremos la foto a la que queremos poner nuestra marca, para que quede identificada.

PASO 02.
Escribiremos un texto con el nombre que queramos que figure en nuestra foto.    En este caso, para que se vea bien el efecto, hemos puesto un texto muy grande, casi en el centro de la foto, pero lo normal es colocarlo en cualquiera de las esquinas a un tamaño inferior.    Hemos utilizado el tipo de letra “Cooper Std” con un tamaño de 30 px. para que rellene todo el ancho de la fotografía.    El color del texto es indiferente.

PASO 03.
Ahora, pulsaremos dos veces sobre la capa de texto en una zona que no tenga letras, para que se abra la ventana de “Estilo de Capa”.    También podemos acceder a ella por medio de los menús en “Capa / Estilo de Capa / Opciones de Fusión”.
En primer lugar pulsar sobre la linea “Bisel y relieve” para dejar marcada la casilla de verificación de opción.    Y para terminar, pulsar sobre el rectángulo negro en la opción “Modo de sombra”, eligiendo un color gris en lugar del negro, para que el “borde” de la marca de agua no sea muy duro.    Al aceptar las opciones, el texto elegido quedará con un borde grisáceo.

PASO 04.
Para terminar, pulsar sobre la Capa de texto y poner a “0” el valor de “relleno”.

¡¡ Ya tenemos lista nuestra marca de agua !!.    De esta forma tan sencilla, nuestras fotos siempre estarán identificadas cuando navegen por la Red y nadie se podrá apropiar de ellas.    Utilizar siempre la “marca de agua” cuando las fotos vayan a ser (o puedan ser) utilizadas por terceros.

Esto es válido en el caso de que sean pocas fotografías, porque si son muchas, hacerlas una a una se puede hacer eterno.    Para eso existen varios programas (de pago) que harán el trabajo por lotes, o sea, todas a la vez.    Uno de estos programas es iWatermark.

Técnica fotográfica. Objetivos ojo de pez y angulares.

Los objetivos “ojo de pez” como los angulares extremos, proporcionan fotografías de una gran espectacularidad aunque su uso principal es para usos científicos, las cámaras de seguridad, la fotografía submarina y en los satélites meteorológicos.    Con este tipo de objetivos es imposible mantener la verticalidad y la horizontalidad de las lineas en toda la toma, siendo más acusada la curvatura en los laterales de la fotografia.    Es un tipo de objetivos que no están muy extendidos por su elevado precio.

Puente Viejo. Balmaseda. Autor: Pikizu.

Lo primero que nos llama la atención al observar un objetivo “ojo de pez” es la semiesfera del frontal, por lo que también se los llama “bola de cristal”. Las distancias focales de estos objetivos van de los 6 a los 16 mm.    Existen dos tipos de objetivos “ojo de pez” en el mercado, los de imagen circular y los de encuadre completo, que son los más empleados porque deforman menos las lineas.

Parque de los Tilos. Balmaseda. Autor: Pikizu.

Los de imagen circular crean una fotografía circular sobre el centro de la toma en un ángulo de 180º.    En las cámaras digitales de formato completo (sin factor de multiplicación por 1,6) la fotografía resultante es una imagen circular en el centro con una proyección hacia los lados y las esquinas sin exponer (algo parecido a una corbata de pajarita).

Puente Viejo. Balmaseda. Autor: Pikizu.

En cambio, los objetivos “ojo de pez” de imagen completa exponen todo el fotograma, obteniendo imagenes completas en una toma de 180º.    Para evitar la clásica distorsión de barrilete debemos mantener la cámara lo más horizontal o vertical que nos sea posible, colocando las lineas dominantes de la fotografía en el centro (saltándose la regla de los tercios), para obtener una toma con un aspecto más real.

Klaret Antzokia (Teatro Claret). Balmaseda. Autor: Pikizu.

Pero si lo que queremos conseguir es precisamente el efecto contrario, una total distorsión de la imagen fotográfica, entonces colocaremos las lineas dominantes en un extremo, con el horizonte en el margen superior o inferior, logrando una fotografía con la linea del horizonte totalmente curvada, más natural si la situamos en la parte superior al simular la curvatura de la Tierra.

Río Cadagua. Balmaseda. Autor: Pikizu.

Estos objetivos tienen la peculiaridad de tener una profundidad de campo muy elevada, saliendo todo enfocado, ya que ésta depende del diafragma empleado y de la distancia focal.    Cuanto más baja es la focal, mayor profundidad de campo obtenemos.    Otro factor importante a la hora de fotografiar con un objetivo “ojo de pez”, son los elementos que componen la toma, debido a los 180º de ángulo de visión y es probable que en las tomas verticales nos aparezcan edificios “colgados” del cielo en la parte superior o nuestros propios pies en la parte inferior.

Iglesia de San Juan. Museo Historia de Balmaseda.

Iglesia de San Juan. Museo Historia de Balmaseda.. Autor: Pikizu.

Todos los fabricantes de cámaras reflex digitales tienen en sus catálogos objetivos “ojo de pez” en sus distintas variantes.    Para poder apreciar la espectacularidad de las fotografías tomadas con estos objetivos es necesario disponer de una cámara de “formato completo”, puesto que un objetivo “ojo de pez” de 10 mm se convertirá en un angular de 16 mm en una cámara con sensor parcial (factor de multiplicación 1,6).

Paseo Martín Mendía. Balmaseda. Autor: Pikizu.

Los angulares extremos están situados entre las distancias focales de 15 y 30 mm siendo más utilizados por los fotógrafos, tanto aficionados como profesionales por ser más asequibles económicamente.    Proporcionan unas fotografías espectaculares con una menor distorsión circular que los “ojo de pez”.

Plaza de San Juan con la carpa. Balmaseda. Autor: Pikizu.

No son objetivos apropiados para la fotografía de retrato dada la alta distorsión de las formas que presentan, a no ser que nuestra intención sea precisamente realizar unas fotografías desde una óptica distinta a la habitual.

Retrato. Objetivo 15 mm. Autor: Pikizu.

Por último, hay que hacer una especial mención a la corrección de la perspectiva para lograr la verticalidad y horizontalidad de las tomas por medio de los programas de edición fotográfica, tipo Photoshop, que es tratado en el apartado dedicado a las técnicas y trucos del programa Photoshop.

https://fotoskylight.wordpress.com/2011/11/07/photoshop-correccion-de-la-perspectiva/

Técnica fotográfica. Composición con lineas y formas.

Es un efecto fotográfico denominado “pattern”, que consiste en repetir una serie de elementos gráficos, combinanado las formas y volúmenes, que teniendo en cuenta el enfoque y la iluminación, crean una imagen armonica.

Autor: J.A. López (Lulio)

Es un tipo de fotografía que resulta fácil encontrar en la arquitectura (ladrillos, tejados, ventanas, etc), pero también lo podemos encontrar en la piel de los animales, la naturaleza y los objetos que se repiten cíclicamente.

Autor: J.A. López (Lulio)

Se trata de una composición fotográfica básicamente de lineas.    Estas lineas pueden ser: verticales, horizontales, diagonales, quebradas. circulares, etc.    Son un elemento dinámico en la fotografía y por medio de ellas se puede dirigir la mirada del expectador hacia el elemento principal de la toma.    Todas las fotografías, en su esencia, están formadas por lineas, tanto si son lineas marcadas o de disposición de objetos en la fotografía.

Autor: Pikizu.

Para saber interpretar la composición por medio de lineas se necesita tiempo y práctica, pero una vez dominado este recurso compositivo lineal, se pueden transmitir mejor los distintos sentimientos y emotividades de las tomas.    Uno de los secretos de una buena composición fotográfica es el trabajo de las líneas que forman una escena.

Autor: J.A. López (Lulio)

Las lineas horizontales, son las más comunes de encontrar en la composición fotográfica y transmiten una sensación de estabilidad y serenidad.    Un claro ejemplo de esta composición son las fotografías de paisajes, que dividen la toma en dos mitades, siempre que se respete la “regla de los tercios”, colocando el horizonte en el tercio superior o inferior, nunca en el centro.    La repetición de lineas horizontales crea tomas con un ritmo de gran calma y sosiego.

Expo del agua. Zaragoza. Autor: Pikizu.

Las lineas verticales transmiten una sensación de fuerza, velocidad, crecimiento y poder.    Se encuentran en las fotografías de edificios, árboles, monumentos, etc.    Es una composición que se acentúa más en fotografías con formato vertical en las que se aumenta la sensación de altura o prolongación de las lineas.    Siempre hay que tener en cuenta que se debe mantener la verticalidad de las lineas con respecto a los lados de la toma, ya que las ligeras inclinaciones suponen una sensación de error importante.

Expo del Agua. Zaragoza. Autor: Pikizu.

Las lineas diagonales suelen ser lineas horizontales o verticales deformadas por la perspectiva, asociadas a la profundidad y la distancia.

Autor: J.A. López (Lulio)

Transmiten una gran sensación de inestabilidad, con el componente de movimiento y dinamismo al suprimir el sentido estático de la toma.   La sensación que producen es de una forma temporal, transitoria y antinatural, interpretándolas en una evolución hacia lineas horizontales o verticales.    El excesivo número de lineas diagonales que se cruzan en una composición fotográfica produce una sensación de caos y confusión.

Autor: Pikizu.

Se ha de tener en cuenta que una diagonal que corte la imagen de esquina a esquina, justo por el centro de la fotografía, podría ser sumamente agobiante.  Para mejores resultados intentar ubicar estas líneas diagonales fuera del centro de la escena; así como también es una interesante opción el uso de patrones curvos u ondeados que atraviesen diagonalmente la foto y logren los mismos efectos pero de una manera mucho más natural y agradable.

Autor: J.A. López (Lulio)

Compositivamente, el encuadre circular es muy arriesgado al estar totalmente centrado.    La composición circular siempre es una variación de otra toma rectangular.    Aun así, desde los principios de la fotografía se tiende a vinetear, enmascarar e incluso recortar las fotografías de forma elíptica, ovalada e incluso circular.

Autor: J.A. López (Lulio)

Las demás formas compositivas fotográficas :  lineas quebradas, radial, en cruz, triangular, etc. son mucho más complejas y complicadas, así que, para su dominio y utilización se requiere mucho tiempo consiguiéndolo después de haber dominado otras formas compositivas más normales.

Técnica fotográfica. La perspectiva.

La perspectiva es la forma de representar la profundidad y la distancia en una fotografía.    Se representa, principalmente, por la disminución del tamaño y grosor de los elementos repetitivos y por la convergencia de los elementos en un punto, denominado “punto de fuga”.    En los paisajes, la forma de representar la distancia es por medio de la diferencia del tono y del color.

Bodega. Autor: Pikizu

Paisaje con nubes. Autor: Pikizu.

En el primer caso, “la disminución del tamaño y grosor de los elementos repetitivos” o escala, es la representación gráfica de la distancia por medio del tamaño de los objetos fotografiados.    Esta disminución del tamaño es fundamental para representar la tridimensionalidad de una imagen bidimensional.    Un claro ejemplo de esta técnica es la de fotografiar una hilera de árboles que se pierden en la lejanía, una barandilla o una reja, etc.

La muralla de Ávila. Autor: Pikizu.

Hay que tener en cuenta otra regla fotográfica importante que es la de colocar el motivo principal justo en la confluencia de las lineas, en el denominado “punto de fuga o punto fuerte”.

Calle de Ávila. Autor: Pikizu.

Un ejemplo evidente de la composición con punto de fuga son los raíles del tren que siempre tiende a converger en un punto lejano, o una carretera recta fotografiada desde el centro de la calzada, donde vemos que las cunetas se juntan en la lejanía irremediablemente.

Carretera de montaña. Autor:Pikizu.

Las lineas convergen en el “punto de fuga” que puede estar situado en la propia fotografía o en un punto externo, fuera de los márgenes de la foto, en cuyo caso, la mirada nos llevará a ese punto.

Puente de Piedra. Logroño. Autor: Pikizu.

En cuanto a la representación de la distancia por medio del tono y el color podemos apreciar que los tonos claros se sitúan detrás de los tonos más oscuros, de esta forma, en una fotografía de un paisaje con bruma, cuanto más claro sea el tono de las montañas, más lejanas nos parecerán.    Esta forma de representar la distancia se denomina “perspectiva atmosférica” y nos sugiere que las diferentes distancias se encuentran en los diferentes tonos de los montes, por efecto de la bruma en la distancia.

El Pantano de Ordunte. Autor: Pikizu.

Otra forma efectiva de representar la distancia en la fotografía es por medio del “desenfoque selectivo”.    En esta técnica, los objetos se aprecian más o menos cercanos por medio de su enfoque.    Se puede colocar un objeto desenfoca en primer término con una gran superficie enfocada como tema principal y volver a desenfocar algún elemento que se encuentre más lejano.

El general Espartero. Logroño. Autor: Pikizu.

Hay un tipo de fotografía que no admite la representación visual de la perspectiva por medio de las lineas convergentes, como es la fotografía de arquitectura o de edificios, porque parece que se caen.

San Felices de Biblibio. Haro. La Rioja. Autor: Pikizu.

El problema que se presenta es que no tenemos suficiente espacio para fotografiar un edificio desde una óptica apropiada al tener que contrapicar en esceso y entonces se exagera la perspectiva. Entonces hay que recurrir a los objetivos descentrables, que son unos objetivos que se pueden modificar con respecto al plano focal de la cámara, corrigiendo la confluencia de lineas.

La figura. Autor: PIkizu.

Si lo que deseamos es precisamente acentuar la perspectiva, entonces utilizaremos los objetivos angulares, como son las focales entre el 15 y 24 que separan los planos de la fotografía, dando la falsa sensación de que el fondo está mucho más alejado con respecto al primer término.    El empleo de estos angulares extremos nos proporciona una gran profundidad de campo, estando todo enfocado, convinado con una convergencia de lineas, nos dará unas imágenes con una gran sensación de perspectiva.

Plaza Mayor. Ávila. Autor: Pikizu.

La perspectiva es el mejor procedimiento para crear una sensación tridimensional en una fotografía.

Photoshop. Corrección de la perspectiva.

Si tienes un objetivo gran angular, entre 15 y 28 mm. habrás podido observar dos cosas importantes:  la primera es que con un 15 mm. cabe prácticamente todo lo que ves en una fotografía y la segunda es que no hay manera de mantener las paralelas por mucho que lo intentes en cuanto giras el plano focal lo más mínimo (picar o contrapicar).    Para que estos supuestos tengan realmente efecto debes poseer también una cámara fotográfica de formato completo, porque de lo contrario, el valor de los objetivos en mm. se verá multiplicado por 1,6 (en Canon), lo que equivale a que un objetivo de 15 mm. se convierta en un objetivo de 22,5 mm., uno de 24 mm. se convierta en 36 mm. y el 28 mm. se convierte en 52 mm.

Seguro que habrás observado que al hacer una fotografía desde el suelo hacia la parte superior de un objeto alto (inclinando la cámara), como por ejemplo un edificio, el resultado es que el sujeto fotografiado presenta una perspectiva exagerada: las líneas verticales no se mantienen paralelas sino que tienden a converger conforme aumenta la altura.   Es lo que se conoce como verticales convergentes y se produce cuando la cámara no está paralela al plano del sujeto; el efecto es más exagerado cuanto más perpendicular se coloque la cámara.

Aunque tal efecto en ocasiones es bienvenido porque incrementa la sensación de altura del objeto, en realidad es una distorsión óptica que puede resultar molesta o simplemente no interesa registrar. Para evitarlo hay que mantener la cámara en paralelo al objeto, cosa que no siempre es posible porque impide que el objeto quepa completo en el cuadro.    Una forma de solucionar esto es utilizar un objetivo descentrable o de control de perspectiva.    Estos objetivos pueden bascular horizontal y/o verticalmente respecto al plano paralelo de la película o del sensor digital de la cámara, de modo que la cámara se puede mantener paralelo al sujeto y es el objetivo el que se gira para abarcar toda la altura. Este tipo de lentes también se utiliza para controlar la profundidad de campo o para fotografiar objetos reflectantes (como por ejemplo espejos) sin que se vea en ellos la cámara.
Pero salvo que vivas de la fotografía arquitectónica la opción de utilizar objetivos descentrables no es nada práctica ni económica. Afortunadamente también es posible corregir este efecto, al menos en parte, utilizando programas de retoque digital como Photoshop.    Con cualquier versión de Photoshop (y programas similares como Gimp) esta corrección se puede aplicar manejando las opciones disponibles en Editar > Tranformar: Perspectiva, Escalar, Distorsionar, etc. probando hasta dar con la corrección adecuada —las guías son una inestimable ayuda en esta tarea que se hace más fácil con algo de práctica.    En general, se soluciona estrechando la parte más ancha del objeto, en la foto de ejemplo sería la parte inferior o lo que es lo mismo, ensanchado la parte superior.
Para ello, lo primero que debes hacer es convertir la capa “Fondo” en una capa para que te permita trabajar con ella.    Haz doble clic sobre la capa y acepta en la ventana emergente, con lo cual la capa “Fondo” se convierte en la “Capa 0”.
Es ahora cuando vas al menú “EDICIÓN>Transformar>Perspectiva”.

 

Fotografía original                                                     Menú:  Editar > Transformar > Perspectiva.

En las esquinas de la fotografía salen unos tiradores que debes manipular hasta que las lineas muestren un aspecto más natural, con un correcto parelaje.

    
Manipular los tiradores de las esquinas.                                                                      Resultado final.

En esta imagen vemos que se ha estirado la foto por arriba, tanto por la derecha como por la izquierda, aunque ha sido necesario tirar un poco más de la derecha para conseguir la correcta verticalidad de las lineas del castillo.      Con un poco de práctica, en poco tiempo dominarás esta técnica y verás como mejoras las fotografías de edificios.

En versiones recientes de Photoshop (CS3, CS4 y CS5) existe un filtro específico para esto, localizado en “Filtros > Distorsionar > Corrección de lente”.    Este filtro carga la imagen a corregir en un módulo específico y la cubre con una retícula cuadriculada ajustable para facilitar la tarea.    En este módulo las opciones principales son:  Eliminar distorsión y Transformar> Perspectiva Vertical y Horizontal.    “Eliminar distorsión” corrige la distorsión de barrilete de algunos objetivos.    Con la opción Transformar podemos corregir la perspectiva vertical y horizontal hasta conseguir un correcto parelaje.

  
Imagen original tomada con un objetivo 15 mm.    Menu:   Filtro > Distorsionar > Corrección de lente…

  
Ventana de corrección de perspectiva.                  Resultado final tras recortar los sobrantes laterales.

Hay que tener en cuenta que manipular la perspectiva de la imagen (en cualquier de los dos métodos, el tradicional o con la opción “Corrección de lente…”) reduce el área de la fotografía resultante.    Esto conviene tenerlo en cuenta para dejar margen en el momento de tomar la foto original.

En algunos casos, desde un punto de vista creativo, no conviene manipular la perspectiva ya que lo que nos interesa realmente es acentuarla, como en la siguiente fotografía de las almenas de un castillo, en la que, al corregir la perspectiva lo único que conseguimos es eliminar los dos torreones laterales y acercar la torre central para quitarle “fuerza” a la fotografía.

    
Fotografía original.                                                                                                  Fotografía corregida.

En cualquier caso, siempre será el fotógrafo quien debe decidir cual de las dos tomas le parece mejor desde su optica creativa.